Acción Gremial

I Aniversario del Fallecimiento del Cro. MIGUEL ANDRADE.

 12/03/2015   2038

MIGUEL FRANCISCO ANDRADE (1955- 2014)

Querido MIGUEL:

Ha un día de cumplirse un año de tu partida nos reunimos en tu memoria. Para recordar y revivir los sentimientos valiosos que motivo tu vida en la de nosotros.

Por lo que fuiste y por lo que hiciste.

Por el legado y por la Pasión de vivir día a día al máximo con tus fuerzas.

Activo protagonista de esta comunidad que supo llamarte Compañero, Colega, Doctor, Padrino.. Amigo.

Hijo de Irma Yolanda Ganem y Clodové Francisco Andrade, dos personas a las cuales amaste y todos llegamos a conocer y a querer a través de tus anécdotas. Trabajadores de cepa que te recibían en este mundo un 9 de febrero de 1955.

Tus primeras letras fueron en la Escuela de Tafi Viejo; mas tarde El Colegio Nacional. de Tafí Viejo

Conocimos tus alegrías y desventuras, armadas como un rompe cabezas en innumerables charlas de café.

El primer milagro, cuando la incertidumbre te inundaba; una voz, un amigo de tu padre; te posibilito entrar a la Dirección Nacional de Azúcar, allá por la década del ´70.

En ejercicio de esas funciones, se produjo el segundo milagro, conociste a quien años después te presentaría a tu más grande y estimado amigo, el Cro. Andrés Rodríguez.

Todos conocemos esas anécdotas, que te empeñabas en transmitirlas como la tradición oral y la identidad de tu legado propias de un Líder.

Nos transmitiste también las circunstancias adversas en las que te viste, ya  casado, al cerrar la DNA. Siendo ejemplo hoy ante la adversidad y motivación para quienes te queremos.

El compromiso con UPCN ya había nacido hace un tiempo, la confianza y la entrega hacia la conducción eran un hecho. A partir de allí pusiste tu empeño en la Obra Social, en el Sindicato, fuiste Delegado Normalizador al regreso de la Democracia y Secretario General de la Regional Tucumán.

Un soldado fiel de UPCN, del gremio que fue tu vida y tu gloria.

Devoto de la Virgen, fiel hijo de Dios, un buen Amigo.

Tu partida nos sorprendió. A pesar de tus dolencias fue una noticia inesperada.

Durante esa mañana hiciste decenas de llamadas telefónicas, viste en tu oficina a muchos compañeros y ya habías compartido algún café con tus colegas abogados.

Todos dijimos: "¡No puede ser, hablo conmigo hace unas horas!".

Pero el Creador, a quien tanto rezabas, te llevo a su lado para darte la paz que no es de este mundo, para darte la riqueza de la eternidad.

Querido MIGUEL, goza de la vida preparada para ti desde siempre y espera la Resurrección prometida. (JMV)

 San M. de Tucumán, 13 de marzo de 2015.


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